Cuando el hombre abrió sus ojos al mundo, encontró un tupido bosque, copado de árboles añejos, arbustos, plantas y yerbas que plantó la Naturaleza convertidas en paraíso, preservando las fuentes de agua y enriqueciendo el oxígeno con el que vivimos hombres, animales y la flora existente en la tierra. En nuestro transitar, recientemente, por la colonia San Ángel, bulevar FFAA nos sorprendió mucho ver un árbol totalmente seco, con las ramas alzadas, en guardia, plantado muy firme como orando, en una tierra árida, pero, se yergue airoso y luce esplendoroso, es único, nos imaginamos que alguien se quiso deshacer de él y en lugar de talarlo le inyectaron algo en las ramas o las raíces. Sin embargo, del otro lado en la mediana del bulevar encontramos varios árboles verdes, llenos de hojas vírgenes y frondosos, que se salvaron de ser talados como lo que ocurrió con la arboleda del bulevar Centroamérica y otros sitios capitalinos. La floresta es tan necesaria en la vida, como el ag...
Licenciada en Comunicación Social y Pública Desde el 2003 ama de casa, preocupada por todo lo que sucede a mi alrededor, pero, disfruto de la compañía de mi familia así como también de los bellos amaneceres y atardeceres que nos regala Dios, de los días soleados y grises que con tanta magnificencia nos obsequia el Creador. Del canto de los pájaros. Amo la poesía y la música instrumental.