Por Elsa de Ramírez Según la historia, los garífunas llegaron a nuestro país en 1797 experimentaron de la isla de San Vicente, como deportados políticos porque se alzaron en protesta contra la opresión inglesa. Se establecieron en la región atlántica de Honduras en lugares como Trujillo, La Ceiba, Tela, Islas de la Bahía y la vasta región de Gracias a Dios, así como algunos otros buscaron en Olancho y Comayagua, lo mismo que en los departamentos de Atlántida, Cortés y Yoro. De allí expandió su etnia por todo el territorio hondureño hasta llegar al año 2015 en que confraternizamos, armonizamos y convivimos sin prejuicios ni discriminaciones de ninguna naturaleza. Los Garífunas hondureños se han distinguido como excelentes deportistas específicamente en el área del fútbol, magníficos cocineros y sobresalientes intelectuales en las diferentes áreas del sable humano. Sin embargo, nuestro propósito fundamental en esta crónica es exaltar la presen...
Licenciada en Comunicación Social y Pública Desde el 2003 ama de casa, preocupada por todo lo que sucede a mi alrededor, pero, disfruto de la compañía de mi familia así como también de los bellos amaneceres y atardeceres que nos regala Dios, de los días soleados y grises que con tanta magnificencia nos obsequia el Creador. Del canto de los pájaros. Amo la poesía y la música instrumental.